Con gran estupor reacciono el pais ante el secuestro y posterior asesinato de una menor de 8 años,a manos de su propia prima y el enamorado de esta.
Ambos homicidas son estudiantes de Medicina y no tuvieron ni el mas minimo respeto por la vida.
Esta atrocidad cometida por estos jovenes,debera ser pagada con todo el peso de la ley.
Nada tan ruin como ensañarse con una inocente criatura y peor aun siendo su propia sangre.
Ademas,las Facultades de Medicina han de observar con mas cuidado a quienes admite en sus aulas.
Lo sucedido no puede pasar por alto.
sábado, 21 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario